Glosario propio
Marca los nombres y términos de tu sector y el glosario los sustituye u oculta. En los planes de pago corrige solo los subtítulos, no la voz. En el plan gratuito corrige subtítulos y voz.
Traducción de voz en directo, sobre cualquier programa de tu ordenador
En una clase, una charla o un vídeo, nadie hace pausas para que te dé tiempo a traducir. Este modo espera a que la frase esté cerrada antes de decirla, de forma que la entonación y el sentido llegan enteros en lugar de a trozos. Es la diferencia entre entender y ir adivinando.
Si la voz original te tapa la traducción, puedes bajarla sin silenciarla del todo: por defecto se queda al 65 %.
En una reunión manda otra cosa: llegar a tiempo de contestar. Este modo cierra los turnos antes, cambia de voz con agilidad cuando se relevan varios interlocutores y termina en cuanto alguien deja de hablar.
Con un plan de Conversación puedes además hacer que la otra persona te oiga traducida a su idioma.
Traducore está hecho a base de resolver los problemas reales que aparecen en una llamada: el eco, los auriculares que no salen en la lista, la voz que se corta a mitad de palabra. Estas son las piezas que lo evitan.
Marca los nombres y términos de tu sector y el glosario los sustituye u oculta. En los planes de pago corrige solo los subtítulos, no la voz. En el plan gratuito corrige subtítulos y voz.
Resuelve tus dudas sobre el programa, tu plan y tus horas a cualquier hora, desde la web y desde tu área de cliente.
Si una sesión se corta por un fallo nuestro, te devolvemos ese tiempo automáticamente: hasta 60 minutos por sesión y 2 horas al día.
Tu saldo, tu plan, tus facturas y tu glosario en un solo sitio. Cambias de plan o cancelas cuando quieras.
Si un mes te quedas corto, compras un pack de 5 horas de pago único sin cambiar de plan.
Comparte tu enlace: cuando la otra persona contrata un plan, os regalamos 30 minutos a cada uno.
«Guardar transcripción» escribe lo traducido en TXT, SRT o VTT, con la hora de cada frase y quién la dijo. Se guarda en tu equipo y solo cuando lo pulsas: no pasa por ningún servidor.
Modo juego: el texto sin fondo encima de la partida, con los clics atravesándolo y Ctrl+Alt+S para entrar y salir. Modo OBS: fondo verde liso para recortarlo con croma en un directo.



Con los planes de Conversación tu voz llega traducida al idioma del otro. Hace falta un micrófono virtual gratuito que el propio programa instala por ti (Windows te pedirá permiso de administrador), y elegirlo como micrófono dentro de Zoom, Teams o Meet.
Mejor con auriculares. Con altavoces la conversación va por turnos: mientras suena algo por ellos, tu micrófono no se envía. Es lo que impide que la traducción salga por tus altavoces, vuelva a entrar y se traduzca sola en bucle.
No todos los traductores en directo funcionan igual. Estas son las decisiones que tomamos y por qué.
| La forma habitual | Cómo lo hace Traducore | |
|---|---|---|
| Cómo te llega | Subtítulos en pantalla. Hay que leerlos mientras intentas seguir la reunión. | Voz traducida al oído, mientras la otra persona habla. Los ojos y las manos, libres. |
| La otra persona | Lee tus subtítulos en un enlace aparte, o no se entera de nada. | Te oye en su idioma, con tu voz entrando en la llamada. No instala nada. |
| Qué se escucha | Todo el audio del ordenador: la música, los avisos y la otra ventana que tengas abierta. | Solo la aplicación que elijas (en Windows 11). Lo demás ni se captura ni te gasta minutos. |
| Qué queda después | Transcripción y grabación guardadas en su servidor para poder ofrecerte resúmenes. | Nada. Ni audio ni texto. Ni siquiera nosotros podemos recuperarlo. Cómo lo hacemos. |
Una misma reunión, los cuatro modos. Grabaciones sin montajes ni retoques. Con sonido: dale al play.
Subtítulos bilingües
Puedes comprobar la traducción, no fiarte de ella. Ves la frase en inglés y en español a la vez, así que un nombre propio, una cifra o un término técnico los verificas en el momento, sin parar la reunión.
Subtítulos limpios
Menos que leer, más reunión. Solo la traducción, con la última frase resaltada y las anteriores apagadas: sabes dónde mirar de un vistazo y vuelves a la cámara enseguida.
Solo voz
No hay nada que enseñar en pantalla:
esto es lo que se oye.
Lo entiendes con los ojos libres. Casi todos los traductores en directo te dan subtítulos y te obligan a elegir entre leer o mirar a la cámara. Aquí la voz original baja de volumen y la traducida entra encima: escuchas y respondes.
Voz y subtítulos
Oyes primero y confirmas si dudas. La voz llega antes para que puedas contestar a tiempo, y el subtítulo se queda de respaldo para siglas, cifras y nombres. Es el modo de las reuniones que se deciden en directo.
Conversación en los dos sentidos
Cuando hablas tú, tu voz traducida entra en la llamada: la otra persona no instala nada ni abre ningún enlace aparte. Es lo único de esta lista que no se puede enseñar en una grabación de pantalla, porque hace falta alguien al otro lado.
Descúbrelo gratis →Ninguna palabra de las cuatro grabaciones está escrita a mano: es lo que devolvió el traductor en esas sesiones. Las voces del ejemplo son sintéticas; lo que se demuestra es la traducción.