Un intérprete simultáneo es el profesional que traslada un discurso a otro idioma mientras el orador sigue hablando, casi siempre desde una cabina insonorizada, con auriculares y con unos pocos segundos de desfase. Se contrata para congresos, juntas de accionistas, ruedas de prensa y reuniones internacionales, y cada vez más para reuniones en Zoom o Teams, donde trabaja a distancia.
En este artículo explicamos cómo es su trabajo por dentro, por qué nunca va solo, qué equipo necesita y cuánto cuesta en España según las tarifas que publican agencias y fundaciones universitarias, consultadas en septiembre de 2026. También vemos cuándo compensa pagarlo y cuándo basta con una herramienta automática. Donde no hemos encontrado un dato público, lo decimos.
En resumen
- ¿Un congreso, una negociación o un acto con prensa? → intérpretes profesionales, dos por idioma si dura más de hora y media.
- ¿Una reunión en línea con asistentes de varios países? → intérpretes a distancia con los canales de idioma de Zoom o Teams.
- ¿Solo necesitas entender tú un vídeo, un curso o una llamada? → un traductor de voz en el PC, sin cabina ni presupuesto.
- ¿Presupuesto? → entre 540 y 650 € por intérprete y jornada, sin IVA y sin el equipo.
En este artículo
- Qué hace un intérprete simultáneo en una jornada de trabajo
- Por qué los intérpretes trabajan siempre en pareja
- Lengua A, B y C: cómo se organizan las combinaciones de idiomas
- El equipo: cabina, maletín portátil o interpretación a distancia
- Cuánto cuesta un intérprete simultáneo en España
- Cuándo contratar un intérprete y cuándo basta una máquina
- Cómo se llega a ser intérprete de conferencias
- Los errores más comunes al contratar interpretación simultánea
- Otras dudas sobre el intérprete simultáneo
- Entonces, ¿cuál usamos nosotros?
Qué hace un intérprete simultáneo en una jornada de trabajo
Lo que ve el público es a alguien que habla con auriculares puestos. Lo que no ve es que la mitad del trabajo ocurre antes de que empiece el acto. Un intérprete simultáneo pide el programa, la lista de ponentes, las presentaciones y cualquier documento que se vaya a leer. Con eso prepara un glosario: siglas, nombres de productos, cargos, términos técnicos y cifras que sabe que van a aparecer.
La preparación no es un extra. Interpretar no es cambiar palabras de un idioma a otro, sino entender una idea y decirla bien en la otra lengua, y eso es imposible si el tema es desconocido. Un ponente que habla de farmacovigilancia o de derivados financieros usa un vocabulario que ningún intérprete improvisa con garantías. Por eso la tarifa por jornada incluye ese tiempo, según explica la asociación internacional de intérpretes de conferencia, AIIC.
Durante el acto, el intérprete simultáneo escucha al orador por los cascos y habla por su micrófono, que llega a los receptores del público. Va siempre un poco por detrás, a la distancia justa para entender la frase antes de reformularla: si se adelanta, se equivoca; si se retrasa, pierde el hilo. Mientras tanto controla su propia voz, vigila la pantalla de la sala y está atento a cualquier cambio de programa.
Al terminar, lo normal es que el intérprete simultáneo no deje nada escrito. La interpretación simultánea es oral y efímera: no es una traducción de documentos ni un acta. Si hace falta una transcripción o una grabación en cada idioma, se acuerda aparte, porque implica otros derechos y otro trabajo.
Por qué los intérpretes trabajan siempre en pareja
Escuchar en un idioma, entender, reformular y hablar en otro, todo a la vez, exige una concentración que no se sostiene más de 20 o 30 minutos seguidos. Las secciones de AIIC lo explican así en sus preguntas frecuentes, y es la razón de que en cada cabina haya dos personas que se relevan. Pasado ese tiempo, empiezan las omisiones y las imprecisiones, y el público las nota aunque no sepa de dónde vienen.

El compañero que no está hablando tampoco se va: sigue siendo el segundo intérprete simultáneo de la cabina. Sigue el discurso, anota cifras y nombres en un papel para que el otro los lea, busca el documento que el ponente ha empezado a leer sin avisar y está listo para entrar si el que habla se queda sin voz. El cambio se hace en una pausa natural, y bien hecho, el público no lo percibe.
Esta regla tiene traducción directa en el presupuesto. Dos de las tres tarifas españolas que hemos consultado lo dicen por escrito: dos intérpretes a partir de hora y media de interpretación simultánea. Una jornada completa en una combinación de idiomas son, por tanto, dos jornadas de intérprete. Quien pide un precio y ve una sola cifra suele estar mirando la mitad.
Lengua A, B y C: cómo se organizan las combinaciones de idiomas
Un intérprete simultáneo no «habla idiomas» sin más. Su perfil se describe con una clasificación que usa la profesión y que figura en el directorio de AIIC. La lengua A es la materna o equivalente, a la que interpreta con total naturalidad. Una lengua B es una lengua que domina tanto que también interpreta hacia ella. Una lengua C es una lengua que entiende a la perfección, pero desde la que solo interpreta hacia su A.
En la práctica, lo más habitual es que cada intérprete trabaje hacia su lengua materna. En una conferencia entre España y Alemania, la cabina española interpreta del alemán al español, y la alemana, del español al alemán. Cuando el mercado no da para dos cabinas, se contrata a intérpretes que también trabajan hacia su B, lo que en el oficio se llama hacer «retour».
¿Y si hay seis idiomas en la sala? Ningún intérprete simultáneo cubre todas las combinaciones, así que se usa el relé: una cabina interpreta desde el idioma del orador a una lengua común, y las demás toman esa versión como fuente para su idioma. Funciona, pero cada paso añade unos segundos de retraso y la posibilidad de arrastrar un error. En los organismos con muchos idiomas es el pan de cada día; en un evento privado conviene evitarlo si se puede.
El equipo: cabina, maletín portátil o interpretación a distancia
La interpretación simultánea necesita que el intérprete reciba un sonido limpio de la sala y que su voz llegue a cada asistente. Hay tres formas de conseguirlo, y el presupuesto cambia mucho de una a otra.

Cabina
Es el formato de los congresos y el que cualquier intérprete simultáneo prefiere. La cabina está insonorizada, tiene visión directa de la sala y una consola por intérprete, y recibe el sonido de los micrófonos de los ponentes. Las normas ISO 17651 fijan los requisitos de las cabinas fijas y de las desmontables. Hace falta un técnico de sonido durante todo el acto y un receptor con auricular por asistente. Las empresas de alquiler la recomiendan a partir de unas 25 o 30 personas, o cuando hay varias combinaciones de idiomas.
Maletín portátil
Para visitas a una fábrica, formaciones pequeñas o recorridos, se usa un equipo portátil: un transmisor con micrófono para el intérprete y receptores para el grupo. No necesita instalación, pero el intérprete oye peor al orador, se cansa antes y el ruido del entorno se cuela. Es una solución para grupos pequeños y sesiones cortas, no para una jornada de conferencias.
A distancia
La interpretación simultánea a distancia se ha vuelto normal en reuniones en línea. Zoom permite al anfitrión designar hasta 200 participantes como intérpretes, con nueve idiomas predeterminados y la opción de añadir idiomas personalizados, en cuentas Pro, Business, Education o Enterprise. Teams tiene la función «Interpretación de idiomas», con hasta 16 pares de idiomas, pero su ayuda es clara: Microsoft no pone los intérpretes, los contrata la organización, y deben conectarse desde la aplicación de escritorio. Lo explicamos paso a paso en las guías de Zoom y del intérprete de Teams.
A distancia, el mayor riesgo no es el intérprete simultáneo, es el sonido. Un ponente con el micrófono del portátil y una conexión inestable llega entrecortado a la cabina, y lo que no se oye no se interpreta. La norma ISO 24019 recoge los requisitos de las plataformas para este trabajo, y los intérpretes serios piden una prueba técnica antes del evento.
Cuánto cuesta un intérprete simultáneo en España
Las tarifas de interpretación no están reguladas y cada proveedor fija las suyas, pero varias agencias y fundaciones universitarias las publican. En todas se cobra por media jornada o jornada completa, no por minutos, y en todas el precio va sin IVA.

| Fuente | Media jornada | Jornada completa | Idiomas | Notas |
|---|---|---|---|---|
| Dixit (agencia) | 450 € (4 h) | 545 € (7 h) | Inglés, francés, catalán, gallego | 395/495/595 € en alemán, árabe o ruso; 450/550/650 € en chino, coreano o japonés; mínimo de 2 h |
| ITA Traducciones (agencia) | 440 € | 540 € | Inglés, francés, italiano, alemán, portugués y otros | 300 € hasta hora y media; 100 € cada hora extra; chino, a consultar |
| Fundación General de la Universidad de Málaga | 450 € (4 h) | 560 € (7 h) | Inglés y francés | 155 € la hora extra; dos intérpretes a partir de hora y media |
| Instituciones de la UE (intérprete autónomo) | — | 631,97 € brutos | Todas | Tabla del acuerdo UE-AIIC vigente desde julio de 2021; 455,02 € para principiantes |
«—» significa que la fuente no lo publica. La cifra europea es la última tabla pública que hemos encontrado; puede haberse actualizado desde entonces. No hemos encontrado tarifas públicas equivalentes en México, así que no damos cifras para ese mercado.
Con esos datos se puede calcular lo que cuesta de verdad un intérprete simultáneo. Una jornada de congreso en inglés y español, con dos intérpretes, sale por unos 1.100 € más IVA solo en honorarios. A eso hay que sumar el equipo (cabina, técnico y receptores), que las empresas de alquiler presupuestan caso por caso, y los desplazamientos y dietas si los intérpretes vienen de otra ciudad. Si se interpreta en los dos sentidos con dos cabinas, se dobla otra vez.
Tres detalles que suben la factura y que conviene preguntar antes: el recargo por grabación o emisión (la interpretación es una obra y su difusión se negocia aparte), las condiciones de cancelación y las horas extra cuando el acto se alarga. La interpretación jurada, la que se usa en actos con valor legal, también lleva recargo en algunas tarifas.
Cuándo contratar un intérprete y cuándo basta una máquina
La pregunta útil no es si la máquina traduce bien, sino qué pasa si algo se entiende mal. En una negociación, una consulta médica, un juicio o una rueda de prensa, un error tiene consecuencias, y hace falta alguien que responda de lo que dice, que entienda el subtexto y que sepa cuándo pedir una aclaración.

| Opción | Para qué sirve | Qué necesita | Coste orientativo |
|---|---|---|---|
| Traductor de voz en el PC | Entender tú un vídeo, un curso o una llamada | Un PC con Windows | 15 min gratis al día; más tiempo, de pago |
| Traducción integrada de Teams o Zoom | Reuniones internas en idiomas admitidos | Licencia o complemento de la plataforma | Según el plan de la empresa |
| Intérprete a distancia | Reuniones en línea con varios idiomas | Dos intérpretes por idioma y buena conexión | Desde unos 540 € por intérprete y jornada |
| Intérprete en cabina | Congresos, actos públicos, negociaciones | Cabina, técnico y receptores | Honorarios más equipo, a presupuesto |
Hay muchos casos en los que un intérprete simultáneo es excesivo: seguir un seminario web de un proveedor, ver una clase grabada en otro idioma, entender una videollamada informal o repasar un vídeo de formación. Nadie va a montar una cabina para eso, y ahí es donde tiene sentido una herramienta automática. Si te interesa cómo funcionan por dentro y qué tipos existen, lo contamos en el artículo sobre el traductor simultáneo.
La opción automática: un traductor de voz en el PC
Traducore es el nuestro. Escucha el audio de la aplicación que elijas (en Windows 11; en Windows 10, un dispositivo de audio) y te da subtítulos y voz en tu idioma mientras suena, con unos tres a seis segundos de retraso. Tiene dos modos, Videollamada y Vídeo o conferencia, y en los planes Conversación también traduce tu voz hacia la otra persona a través de un micrófono virtual.

No pretende sustituir a un intérprete simultáneo, y conviene decirlo claro. No prepara el tema, no sabe que un «lo estudiaremos» puede ser un no, no corrige al ponente que se equivoca de cifra y tropieza con los nombres propios. Tampoco sirve para una sala: traduce lo que suena en tu ordenador, para ti. Lo que sí hace es quitarte de encima la barrera del idioma en el día a día, por una fracción del coste. Hay 15 minutos gratis al día, sin tarjeta, y los planes están en la página de precios.
Para lo que no necesita cabina
Subtítulos y voz en tu idioma de cualquier aplicación de Windows. 15 minutos gratis al día, sin tarjeta.
Cómo se llega a ser intérprete de conferencias
En España, el camino habitual empieza con el grado en Traducción e Interpretación y sigue con un máster de interpretación de conferencias, donde se entrena durante meses la simultánea y la consecutiva con discursos reales. El grado da la base lingüística; la cabina se aprende en el máster y, sobre todo, con horas de práctica.
Las instituciones europeas son uno de los grandes empleadores. Para trabajar con ellas como intérprete autónomo hay que superar una prueba de acreditación interinstitucional, según su propia web. Además, muchos profesionales pertenecen a asociaciones como AIIC, que exige experiencia demostrada y el aval de colegas para entrar, y que publica normas de trabajo como la composición de los equipos.
Al contratar un intérprete simultáneo, no basta con que alguien «hable muy bien inglés». Pregunta por su combinación de idiomas (A, B, C), su experiencia en eventos parecidos al tuyo y si trabaja con compañero habitual. Un bilingüe sin formación puede defenderse en una conversación, pero no aguanta una hora de discurso técnico en simultánea.
Los errores más comunes al contratar interpretación simultánea
- Pedir un solo intérprete para toda la jornada. Ningún profesional lo acepta para más de hora y media de simultánea, y si alguien lo acepta, la calidad lo acusará por la tarde.
- No mandar la documentación. Presentaciones, discursos escritos y lista de ponentes, con días de margen. Un discurso leído a toda velocidad sin copia previa es la peor pesadilla de una cabina.
- Olvidar los vídeos. Si se proyecta un vídeo con sonido, su audio tiene que llegar a la cabina por la mesa de mezclas. Si no, el intérprete no oye nada.
- Saltarse la prueba técnica. En los eventos a distancia, cada ponente debería probar micrófono y conexión antes del día. Unos auriculares con micrófono cambian el resultado.
- Calcular solo los honorarios. Equipo, técnico, desplazamientos, dietas y posibles derechos de grabación pueden igualar o superar lo que cobran los intérpretes.
Otras dudas sobre el intérprete simultáneo
¿Cuál es la diferencia entre la interpretación consecutiva y la simultánea?
En la simultánea, el intérprete habla a la vez que el orador, desde una cabina y con equipo. En la consecutiva, el orador hace pausas cada pocos minutos y el intérprete reproduce ese fragmento, apoyándose en notas. La consecutiva no necesita cabina, pero alarga el acto: según AIIC, requiere aproximadamente el doble de tiempo. Se usa en entrevistas, visitas oficiales y reuniones pequeñas.
¿Cuáles son los diferentes tipos de intérpretes?
Se suelen clasificar por el ámbito: de conferencias, que trabajan en cabina o a distancia; judiciales y jurados, en juicios y actos con valor legal; sanitarios y sociales, en hospitales y servicios públicos; y de enlace, que acompañan a una persona en reuniones o visitas. También por la técnica: simultánea, consecutiva, susurrada o de enlace. Y por la lengua de signos, que es una especialidad propia.
¿Cuánto cuestan los equipos de traducción simultánea?
Las empresas de alquiler no suelen publicar precios cerrados: presupuestan según el número de asistentes, de idiomas y de días. En la factura entran la cabina o el maletín portátil, las consolas, un receptor con auricular por asistente, el técnico de sonido y el montaje. Para grupos pequeños, un maletín portátil sale bastante más barato que una cabina.
¿Qué ejemplos hay de interpretación simultánea?
Los plenos del Parlamento Europeo y las asambleas de la ONU, los congresos médicos internacionales, las juntas de accionistas de empresas con inversores extranjeros, las ruedas de prensa de deportistas o directivos que hablan otro idioma y, cada vez más, las reuniones de Zoom o Teams con asistentes de varios países que eligen su canal de idioma.
Entonces, ¿cuál usamos nosotros?
Depende de lo que haya en juego. Si organizáramos una presentación ante clientes de otro país o una reunión con un contrato de por medio, contrataríamos un intérprete simultáneo con compañero, les mandaríamos todo el material con tiempo y haríamos prueba de sonido. Para el día a día —entender un seminario web, seguir una formación grabada o una llamada con alguien que habla otro idioma— usamos nuestro propio traductor de voz en Windows, que no sustituye a una persona pero cuesta una fracción y está listo en un minuto. Si quieres comparar las herramientas automáticas, tienes nuestra comparativa de traductores de voz.
Entiende cualquier vídeo o llamada en tu idioma
Subtítulos y voz traducida en Windows, sin cabina ni técnicos. 15 minutos gratis al día, sin tarjeta.

